No puedo, no puedo, no puedo… intento salir de la oscuridad que ahora me envuelve pero no consigo salir de aquí y parece que voy cayendo a un pozo que día a día es más profundo, sin fin…
Cada día te imagino esperándome en la puerta del trabajo para llorar en mis brazos disculpándote por tu equivocación y cada día al llegar ese momento obtengo la misma respuesta, el silencio y el vacío porque tú no estás…
Sé que no vas a volver, ¡me lo has dicho!, no te vas a arrepentir porque como afirmaste sin ningún quiebro en la voz ni me quieres hoy ¡¡¡ni me vas a querer nunca!!! y eso me digo cada día para que tratar de prevenir el dolor de no saber de ti, pero al acabar el día el corazón duele demasiado porque no consigo matar ese hilo de esperanza y es que, dejaría de ser aquella soñadora que cree en los cuentos de hadas si no creyera en un final feliz para nuestro cuento…
Debería odiarte por cómo me has tratado, por no haber dado la cara, por haberme hecho sentir como un juguete roto al que abandonar en cualquier basurero… pero, seré muy tonta porque, como diría Sabina “y sin embargo, te quiero…”


4 comentarios
Feed de los comentarios de este artículo
noviembre 9, 2011 a 3:34 am
Pau
…
Podrás
noviembre 9, 2011 a 12:16 pm
Uruviel
Hola Pau!
Muchas gracias por el ánimo… sólo espero que sea pronto…
Un abrazo
noviembre 9, 2011 a 3:21 pm
Pau
…
Será cuando menos te lo esperes. Así funciona la vida, así es, imprevisible.
Un día cualquiera llegará alguien para quererte de verdad, de forma incondicional.
Sonreirás
…
Abrazo.
noviembre 11, 2011 a 12:14 pm
Uruviel
Tengo confianza plena en que así será, ni siquiera quiero que sea pronto porque espero poder dar todo de mí cuando ese momento llegue sin que la desconfianza y decepción azoten mi mente…
Gracias por tu visita y espero verte pronto de nuevo.
Un abrazo fuerte.