Pues aquí estamos de nuevo, con una página en blanco dispuesta q mantener para siempre todo lo que yo tenga ganas de vomitar desde mis adentros…
Haciendo honor al título, contaré que yo tengo realmente un baúl de fracasos. Se trata de una caja donde meto todo aquello que quiero perder de vista porque verlo me duele… alguna pulsera, alguna postal, un perrito… se trata de una especie de limbo, donde amontonar recuerdos hasta que tenga el valor de enviarlos al infierno y tirarlos a la basura y… ¡cuánto duele abrir esa caja! es como la Caja de Pandora, cada vez que la abro me azotan los recuerdos de historias pasadas que no volverán…
Estos días, de nuevo, vuelvo a meter los restos de un historia terminada precipitadamente…
…rojos como los zapatos de un payaso (yo)…


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