Existen canciones que hace que todos y cada uno de los pelos de tu cuerpo se alcen en rebelión, provocando un escalofrío que recorre todo tu cuerpo desde la cabeza hasta el final de la espalda. Son este tipo de canciones las que te recuerdan situaciones vividas antaño y sensaciones desaparecidas con el tiempo…

Hoy quiero compartir una de las canciones que causan ese efecto en mí. Por muchas razones es una canción que me encanta, entre otras, porque desde que la escuché atentamente, he tratado de hacerla amiga de mi guitarra, pero creo que no se llevan muy bien, por lo menos no tan bien como con la del maestro Urquijo, un gran compositor y guitarrista. Para que desde donde esté, sepa apreciar lo agradecida que le estoy por esta canción…

Espero que vosotros también la sepáis apreciar…