Hace un año que tengo una ilusión: ir al concierto de una cantautora madrileña. Su música llegó a mis oídos hará año y medio, cuando el mundo “parecía” de color rosa… Después de aquello mi mundo se volvió gris, lleno de nubarrones y no quería ni oír sus canciones por todos los recuerdos que me mordían el corazón.

Hoy todo ha cambiado. Veo el mundo tal y como es, lleno de vida y con multitud de colores. Puede que no salgan corazoncitos volando por el aire, pero al fijarme puedo ver un mundo lleno de mariposas, de cielos azules y soles radiantes… y su música puede volver a circular libremente por mis oídos sin causarme un profundo pesar…

Por fin estoy en Madrid y tengo todo el tiempo del mundo (o el tiempo que me deja el trabajo, el metro y las cervecitas con mis amigos…) para poder disfrutar de lo que esta ciudad puede ofrecerme, entre otras cosas, a ella, Tiza.

Pronto dará un concierto en Madrid y posiblemente me plantaré allí para oír en directo todas aquellas canciones que aprendí a querer…

Os dejo un adelanto por aquí, no es la canción que más me gusta pero tiene su encanto…